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Cecilia Mateo: “Algunos de nuestros alumnos no tienen una situación económica estable y están en riesgo de exclusión social”

Integración social / Observatorio de la mujer UCAM
Integración social / Observatorio de la mujer UCAM

Desde la Universidad Católica de San Antonio de Murcia, se lleva a cabo la formación universitaria de UCAMPACITAS, un módulo académico que permite a los estudiantes discapacitados obtener un título propio y realizar prácticas en empresas de Murcia.

En relación a este modelo formativo, hablamos con la directora; Marta Rodríguez, con las coordinadoras del proyecto; Cecilia Mateo e Isabel Mengual, y con una de las alumnas de UCAMPACITAS, Ana María Pérez.

¿Cuál es el origen de UCAMPACITAS?

Cecilia Mateo: La puesta en marcha de este programa surgió de la presentación de un proyecto muy similar en Madrid, que le encantó a nuestro presidente José Luis Mendoza. Tiempo después, en 2011 arrancó la formación del profesorado para empezar al año siguiente con la primera edición formativa de alumnos.

Forman a sus alumnos en dos años académicos, ¿qué materias imparten?

Isabel Mengual: Estos dos años formativos se estructuran en torno a realizar una formación académica en donde se les ofrece mejorar sus competencias emocionales e interrelacionales, y finalmente la realización de prácticas en empresas.

Impartimos materias transversales básicas que van destinadas a trabajar la emocionalidad, el entorno social, a desarrollarse en el ámbito laboral… Además, se les educa sobre la prevención de riesgos laborales y se les da la oportunidad de realizar prácticas en empresas.

Al finalizar los dos años de preparación realizan prácticas en empresas, ¿cuál es el porcentaje aproximado de contratación después de ese periodo?

Marta Rodríguez: Depende del año y de los padres, hay algunos que desean que sus hijos den el salto al mundo laboral, y por contra, hay otros que solo quieren que reciban formación continua y que hagan amigos.

Los dos primeros años, había 17 personas del programa contratadas en la universidad. De hecho, José Luis Mendoza realizó un convenio con el que los alumnos que no pudiesen realizar prácticas en empresas, o adquirir un trabajo fuera de la universidad, se metiesen dentro de la plantilla laboral de la UCAM.

A día de hoy se sigue rigurosamente este contrato, y por ejemplo, algunos de nuestros alumnos trabajan en colegios o campus universitarios de esta misma universidad, tanto en Murcia como Cartagena.

¿En alguna ocasión se han encontrado con problemas por parte de las entidades a aceptar gente con discapacidad intelectual?

Cecilia Mateo: Nunca, jamás. Todas nuestras empresas colaboradoras siempre han estado dispuestas a ayudar y no han puesto ningún impedimento con la realización de las prácticas por parte de nuestros alumnos en sus instalaciones.

La vida académica se vio gravemente afectada por el confinamiento provocado por el COVID19, ¿qué supuso para sus alumnos el impedimento de no asistir presencialmente a clase? ¿Hubo cambios significativos?

Isabel Mengual: El confinamiento tuvo una repercusión emocional difícil de asimilar para todos, tanto para los alumnos como para nosotras porque la implicación física no se pudo desarrollar, ni podíamos hacer un control seguido y diario de cómo estaban. Sin embargo, los alumnos con discapacidad para la adaptación fueron los más concienciados con la situación. Aceptaron inmediatamente las circunstancias y el hecho de que debían adaptarse. Esa aceptación por su parte ha sido más alta de lo que esperábamos, porque estaban muy comprometidos y sensibilizados con lo que tenían que hacer.

El cambio más significativo es que no pudieron seguir recibiendo las clases online porque debido a la situación individual y a que los alumnos no habían recibido la formación necesaria para afrontar las clases telemáticas, no pudieron continuar con su educación hasta septiembre, que se inició el nuevo curso.

De haber obtenido la instrucción necesaria para poder recibir la educación en línea, ¿todos sus alumnos hubiesen podido acceder a dichas lecciones, o hay estudiantes que tienen un nivel económico precario?

Marta Rodríguez: No, las situaciones entre alumnos son muy distintas. Algunos de ellos no tienen una situación económica favorable y de hecho, están en riesgo de exclusión social.

Los alumnos que viven una situación tan limitada económicamente, ¿reciben alguna ayuda por parte de la UCAM?

Isabel Mengual: La universidad ofrece becas muy generosas para que los alumnos puedan seguir formándose. Aun así, sería necesario que el gobierno se involucrase más y ofreciera más ayudas para que puedan disponer de una educación digna y una vida económica apropiada para su desarrollo como individuos sociales.

Las posibilidades de que una persona con afecciones respiratorias, obesidad o algún tipo de discapacidad contraigan el COVID son más elevadas. ¿Qué medidas de protección están siguiendo para proteger a sus alumnos?

Isabel Mengual: Todos nuestros alumnos han sido divididos en grupos burbuja. También adaptamos las aulas para mantener las distancias de seguridad, la ventilación y renovación del aire en las clases, así como los dispensadores de gel hidroalcohólico y elementos de desinfección para los puestos de estudio.

Incluso, todos nuestros alumnos ya han sido vacunados y han recibido la segunda dosis de la vacuna contra el COVID. Dentro de la universidad, están sumamente protegidos.

¿Para qué puestos de trabajo son más demandados sus alumnos?

Marta Rodríguez: Sobre todo para el puesto de auxiliar administrativo ya que son tareas que llevan mucho tiempo realizando y con las que se sienten más cómodos.

Utilizan técnicas de enseñanza especiales de acuerdo al tipo de discapacidad que presente el alumno, ¿podría explicarnos alguna?

Cecilia Mateo: Todo se pasa a lectura fácil, con frases simplificadas, se calibra el tamaño de la letra o se hacen varios tipos de exámenes de acuerdo al nivel de cada alumno para no atrasar a aquellos estudiantes que van más avanzados, llegando a realizar más de 5 tipos de exámenes distintos ni se agobia a los que tienen más dificultades para avanzar.

Utilizamos la metodología de empleo laboral con apoyo técnico. A medida de la necesidad, así se hace el apoyo, telefónico, presencial… para que siempre se sientan respaldados por nuestra parte.

¿Qué titulación adquieren después de su formación en UCAMPacitas?

Marta Rodríguez: Título propio de técnico en empresa y actividades sociolaborales.

La Ley Celáa fue aprobada el 24 de diciembre del 2020 y manifiesta que en 10 años, los centros de educación pública ordinaria podrán atender a alumnos con discapacidad y que los centros especiales serán una referencia académica en la que apoyarse, ¿qué opina al respecto?

Isabel Mengual: Sinceramente, no. Es una barbaridad. Están pidiendo que en el transcurso de 10 años se adapten los centros pero, ¿realmente se puede realizar esa adaptación? ¿Con todos los alumnos y su amplio rango de capacidades diversas que necesitan una ayuda concreta?

Dentro de los centros ordinarios no solo están ellos, tienen que darle una educación de calidad que no dificulte el desarrollo del resto de alumnos, ¿los profesores también van a formarse? Realmente, a nivel educativo, los profesores no pueden dar a basto porque habría que cambiar todos los planes de estudio para poder adaptar realmente las asignaturas a nivel estructural y formativo, con orientadores especializados porque cada centro que cuente con personas discapacitadas precisará de muchas personas con experiencia en la docencia especial que sepan afrontar el desarrollo de este tipo de alumnos.

Por ejemplo, en UCAMPacitas hay 12 alumnos y 14 profesores vinculados en el programa, y desafortunadamente con los recursos que necesitan los centros educativos de España para alcanzar una educación equitativa de calidad , es imposible. Los niños precisarán de atención en todas las horas y todos los días. Si no hay un maestro sombra que les apoye actualmente, ¿se hará de aquí a diez años?

¿Realizan actividades fuera del aula como talleres formativos?

Cecilia Mateo: Sí, queríamos hacer una colaboración con alumnos de grado y con alumnos del ciclo formativo de UCAMPacitas en distintas materias y titulaciones como trastornos del aprendizaje o en expresión artística.

Además se realizan jornadas de colaboración del grado de educación física, excursiones, viajes de estudios… todo lo que nos va llegando por prensa o en lo que creemos que podemos participar, estamos abiertos a colaborar.

Todos los años intentamos realizar un viaje de estudios para que puedan formarse y convivir de forma enriquecedora.

El dato que muestra el número de trabajadores en España con síndrome de Down no ha sido actualizado desde 2016, cuyo porcentaje era de tan solo el 5%. ¿Cómo cree que se podría potenciar la contratación de personas discapacitadas?

Isabel Mengual: Hay que darles visibilidad a estos alumnos, sus historias tienen que salir en los medios de comunicación para que conozcan sus capacidades. Porque en realidad, las empresas que los contratan suelen ofrecerles contratos indefinidos. Uno de los motivos por los que más repiten este tipo de contratación es porque unen más al resto de compañeros de esa empresa, son personas muy empáticas.

Marta Rodríguez: Se necesita implicación, oportunidades, visibilidad para este colectivo, combatir ese miedo a que una persona con discapacidad sea una carga para otra… Muchas entidades se han dado cuenta de que son grandes trabajadores y lo que prima no es su discapacidad, sino potenciar las enormes capacidades que poseen.

¿Qué es lo más gratificante de trabajar con personas con discapacidad?

Infinitas cosas – comentan emocionadas las tres mujeres, mientras sus miradas se entrecruzan esbozando una sonrisa.

Cecilia Mateo: Hay un enganche personal, una dependencia de unos a otros… Hay mucha humanidad. Te aportan muchísimo a nivel personal. Sales viendo la vida de otra manera. Hay días que llegas mal y no puedes permitirte estar decaída porque ellos te animan. Nosotras recibimos más de lo que damos. Porque ellos son capaces de eso. Aprendemos más nosotros de ellos, que ellos de nosotros, y eso supone un refuerzo emocional colosal.

Es duro porque hay historias de vida muy complicadas y conoces lo que les ha costado estar aquí. A nivel personal eso te permite comprender mejor la vida, sus situaciones y afrontar los retos diarios con otro carácter.

Entrevista a la alumna de UCAMPacitas, Ana María Pérez


Alumna del programa UCAMPACITAS / O.M
Alumna del programa UCAMPACITAS / O.M

¿Cómo conociste la formación de UCAMPACITAS?

Por mi hermana,  me dijo que había una actividad muy chula en la UCAM a la que podía apuntarme. Además, ella es profesora en un cole de Torre Pacheco y pensó que me vendría bien.

¿Por qué decidiste formarte en UCAM?

Porque quería tener alguna salida profesional y pensé que apuntarme sería la mejor opción.

¿Qué te parecen las clases y las materias?

Bien, se pasan rápido. La que más me gusta es la de arte porque conocemos otras culturas y civilizaciones como Grecia y Egipto, que son mis favoritas.

Además del trabajo en clase, ¿participáis en talleres formativos o eventos culturales?

Sí, antes del COVID solía participar en el día de la Discapacidad y en las jornadas que organizaba la universidad.

La vida académica se vio gravemente afectada por el confinamiento provocado por el COVID19, ¿qué cambios supuso para ti no poder asistir presencialmente a clase? ¿Cómo te sentiste en ese periodo?

No me sentí mal, utilicé ese tiempo para repasar los temas que habíamos dado durante el curso.

¿Recibiste  la educación básica necesaria en un colegio público o en un centro de enseñanza especializado?

Estudié en un colegio público, y los profesores me trataban bien, pero había alguno que no me comprendía.

 ¿Has recibido un trato distinto que el que recibía el resto de tus compañeros?

No, normalmente todo el mundo me ha tratado bien.

Antes de tus prácticas en UCAMPACITAS, ¿has tenido experiencia laboral?

Sí, realicé prácticas en Ediciones Edima y me encargaba de pasar datos al ordenador

¿Alguna vez has sentido que te han tratado de forma diferente al resto de compañeros?

No, nunca. Me trataban como a un trabajador más, con mucha educación y respeto.

¿Dónde te gustaría trabajar el día de mañana?

Me gustaría trabajar como administrativa, pasando datos al ordenador y ordenando documentos porque se me da muy bien.

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